Con el propósito de resaltar las diversas virtudes
de la hoja de coca se sostiene, que su cultivo es una actividad ancestral
lícita, considerada por los Incas como hoja sagrada que formaba
parte de la ofrenda mágico religiosa (ofrenda a la tierra) y
para el chacccheo (masticación). Durante la vida del Coloniaje
Español, Republicana y en la actualidad, la masa indígena,
los campesinos de la sierra y selva continúan con este uso tradicional
en el Perú.
Aplicando la industrialización a la hoja de coca, se ha elaborado
en pequeña escala productos como: gaseosas, dentríficos,
caramelos, pastillas, infusiones, mermeladas, licores, harinas, gelatinas,
alimentos balanceados; que no han logrado una mayor aceptación
en el mercado globalizado; pero, se afirma que la industrialización
es el camino para evitar que la hoja de coca sea absorbida por el narcotráfico.
De acuerdo a los estudios realizados por Comisión Nacional para
el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA), el Perú produce 53
mil Toneladas de hoja de coca al año; de los cuales, 10 mil TM
se destinan para el consumo tradicional, infusiones e industria (Coca
Cola) y los 42 mil TM restantes tienen como destino final el narcotráfico.
Aquí radica los encuentros y desencuentros de los que están
a favor de la producción de la hoja de coca de manera liberal
con los que apoyan la política del Estado, la misma que está
respaldada por los Tratados Internacionales y la Cooperación
Financiera, especialmente de los Estados Unidos de Norteamérica
para la lucha contra las drogas, porque la coca forma parte de la lista
01 de estupefacientes de la Convención Unica de Viena del año
1961.
Ahora veamos porqué el Perú está considerado como
el segundo productor de la hoja de coca con relación a los países
de Colombia y Bolivia. De acuerdo a estudios realizados por DEVIDA (junio
2005) en el año 2004, el total de cultivos de la coca en producción
en el Perú ha sido dimensionada en 50,300 has que representa
un incremento del 14% con relación a las 44,200 has determinadas
en el año 2003. A pesar de este incremento, la extensión
total es aún, inferior a los niveles registrados a mediados de
los años 90, cuando el cultivo estuvo por encima de las 100,000
has.
Los cultivos de coca en el Perú se distribuyen en 14 grandes
cuencas y 8 subcuencas de menor magnitud. Las más importantes
son: Alto Huallaga (Dptos Huánuco y San Martín), Apurímac
– Ene (Dptos Ayacucho, Junín) y la Convención –
Lares (Dpto de Cusco) que concentran el 88% de la extensión total
en el 2004. Hay que señalar que la Convención –
Lares es el principal proveedor de hoja para el consumo tradicional
y la producción de las demás cuencas casi en su totalidad
es transformada en derivados de coca (PBC bruta y lavada y/o clorhidrato
de cocaína) para el mercado del narcotráfico nacional
e internacional. El 12% restante se ubica en las cuencas de los ríos
San Gabán (Dpto de Puno), Inambari y Tambopata (frontera con
Bolivia), Aguaytía y Palcazú- Pichis – Pachitea
en la parte central del país, y Putumayo en el departamento de
Loreto (frontera con Colombia)(1).
La producción de la hoja
de coca en el Alto Huallaga
Se afirma que en la década de los años 70 y 80 el narcotráfico
generó una economía ilícita notable en base a la
hoja de coca en las localidades de Uchiza y Tocache (Dpto de San Martín)
y Tingo Maria (Dpto de Huanuco). En la actualidad ambos factores no
han desaparecido, por el contrario coexisten con vínculos cada
vez más fuertes y muy difíciles de combatirlos por parte
del Estado.
En cuanto a la producción de la hoja de coca
se sostiene, que la cuenca del Alto Huallaga tiene una mayor extensión
de cultivos de coca. Para el año 2004 se determinó la
existencia de 16,900 has de coca en producción, que representa
el 34% del total nacional, constituyéndose como el mayor centro
de producción cocalera del Perú por encima del Apurímac
y la Convención – Lares, conforme lo demuestra el siguiente
cuadro.
[ Cuadro Nº1 Dimensiones de los cultivos
de coca por cuencas 2001- 2004 (has) ]
En el Alto Huallaga el Valle del Monzón tiene
la mayor producción de la hoja de coca, que según estimaciones
del año 2004 se ha establecido en 11,320 has que son equivalentes
al 67% del total cultivado en esta cuenca. Este valle presenta suelos
de elevadas pendientes y empobrecidos por la erosión, donde la
coca es el cultivo predominante que combina con el cultivo de maíz,
yuca, frutales, cacao y pastos que produce las partes bajas.
Las plantaciones de coca del Valle del Monzón superan en promedio
los 20 años de edad, pero informes recientes dan cuenta que los
agricultores han incorporado nuevas plantas dentro de los cultivos antiguos
para aumentar el rendimiento de las cosechas.
[ Cuadro Nº2 Cultivos de coca de los
valles del Alto Huallaga 2002- 2004 (has) ]
Los pobladores del Valle del Monzón han rechazado
el Programa de Desarrollo Alternativo que venía ejecutando las
Naciones Unidas en beneficio de 1,200 familias por los escasos beneficios
alcanzados y para evitar el ingreso de los técnicos y funcionarios
de esta institución, establecieron un control permanente en la
carretera que une Tingo María – Monzón.
Las estrategias de protestas
de las Organizaciones Cocalera en el Alto Huallaga
La Confederación Nacional de Productores
Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras– CONPACCP.
La primera movilización de protesta en el Alto Huallaga,
fue protagonizada por la CONPACCP liderado por Elsa Malpartida Jara,
Nancy Obregón Peralta y Flavio Sánchez Moreno, quienes
suelen decir que representan a las organizaciones de base de las 14
cuencas donde se cultiva la hoja de coca. El reclamo se concretizó
con el Paro Indefinido realizado desde el 27 de junio hasta el 12 de
julio, que buscó reivindicar los siguientes aspectos:
1) Suspensión inmediata de todo tipo de erradicación de
la hoja de coca.
2) Inicio inmediato del debate de la Ley del cultivo de la hoja coca
por el Congreso de la República.
3) Estudio y análisis fitopatológicos de los suelos de
las cuencas cocaleras.
4) Rechazo a la firma del Tratado del Libre Comercio con los Estados
Unidos de Norte América.
5) Apoyo a la adjudicación del terreno para la Asociación
Nacional de Productores y Comerciantes del Mercado Mayorista de Santa
Anita en la ciudad de Lima.
En este lapso de tiempo, se produjeron los bloqueos de las carreteras:
Fernando Belaúnde Terry que une la ciudad de Tingo María
– Tocache, Federico Basadre que conecta Tingo María - Pucallpa
y la Central que enlaza Tingo María -Huanuco, trayendo como consecuencia
el desabastecimiento del mercado local, la suspensión de clases
escolares, la pérdida económica de los propios agricultores,
las dificultades de atención en la Salud y el impedimento de
la limpieza en la ciudad entre otros aspectos.
Esta medida de fuerza contó con el respaldo del Profesor Ramiro
Alvarado Celis, Alcalde Provincial de Leoncio Prado y de los 5 Alcaldes
Distritales de la misma Provincia, quienes respaldaron el reclamo de
los agricultores cocaleros ante el Gobierno del Presidente Alejandro
Toledo, que en fondo este apoyo de los Alcaldes significó legitimar
el “bloqueo de carreteras” en sus propias jurisdicciones
al no existir propuestas consensuadas e integrales.
En cambio la ciudadanía de Tingo María, rechazó
dicha medida de fuerza, lo que impulsó a los agricultores cocaleros
a protagonizar actos de violencia provistos de armas punzo cortantes
contra periodistas, propietarios de las tiendas comerciales, dirigentes
del mercado local y choferes del transporte local y provincial.
Ante estos hechos, el día 6 de julio más de dos mil ciudadanos
marcharon por las principales calles y avenidas de la ciudad de Tingo
María reclamando la paz en rechazo a las acciones de violencia
de los agricultores cocaleros. La marcha fue encabezada por el Párroco
de la Iglesia Católica y Pastores de las Iglesias Evangélicas,
acompañado por las Autoridades y la Cámara de Comercio
de la Provincia de Leoncio Prado. Los dirigentes cocaleros y los medios
de comunicación en lugar de resaltar esta acción pacífica,
calificaron a los promotores de políticos fracasados y que se
lucran con las ONGs ligadas al Programa de Desarrollo Alternativo; el
Sacerdote y los Pastores Evangélicos no escaparon a estas insanas
críticas.
Ante el desabastecimiento total de los alimentos de primera necesidad
en las ciudades de Tingo Maria y Pucallpa, las Fuerzas Policiales comenzaron
los trabajos de desbloqueo de las principales carreteras. En algunos
tramos hicieron uso de las bombas lacrimógenas y procedieron
a detener a los revoltosos que se oponían a la restitución
del libre tránsito. Esta medida fue motivo de duras críticas
contra las Fuerzas del Orden y el Comisionado para la Paz, a este último
le incriminaron haber ordenado el accionar de la fuerza pública
contra la población civil, lo que resultó siendo una falacia
política.
Los dirigentes del CONPACC tratando de prolongar la medida de fuerza,
se unieron al Paro Agrario Nacional de los días 4 y 5 de julio,
luego al Paro Regional de Huanuco de los días 11 y 12 de julio;
ambas protestas no tuvieron la convocatoria necesaria que catapultó
por completo las pretensiones de los dirigentes cocaleros y no tuvieron
otra salida que “suspender” el 12 de julio el tan anunciado
paro indefinido, sin ningún resultado favorable.
En los siguientes días se realizaron intensas conversaciones
para establecer una Mesa de Diálogo entre el CONPACCP y una Comisión
de Alto Nivel del Estado. El Ministerio de Agricultura tomó la
iniciativa de convocar y participar en este proceso envista se había
puesto fin al paro indefinido de los cocaleros. Estas iniciativas, no
le parecieron adecuadas al Premier Ministro Carlos Ferrero Costa (Antes
Congresista de Fujimorismo) y pidió frenar el desarrollo de la
agenda de negociación, basándose en el debilitamiento
de la organización cocalera y el fracaso del paro indefinido.
Pero, ante el anuncio de reiniciarse el bloqueo de las carreteras, finalmente
enviaron a un representante del Ejecutivo para sostener una reunión
el 17 de Junio en la ciudad de Pucallpa.
Los 150 agricultores cocaleros reunidos en Pucallpa, una vez más,
manifestaron su malestar porque no se hizo presente la Comisión
de Alto Nivel que ellos exigían, sino dos funcionarios que desconocían
la problemática cocalera y no tenían ningún poder
de decisión. Los dirigentes cocaleros no doblegaron sus esfuerzos
y continuaron con sus exigencias, las que fueron respaldadas por el
Alcalde de la Ciudad de Pucallpa y del Presidente del Gobierno Regional
de Ucayali. Finalmente, se presentó el Vice Ministro de Agricultura
y dos Asesores para dialogar con los dirigentes cocaleros.
La agenda en discusión era la misma, agregándose el Proyecto
de Ley de la Coca y el Proyecto Ganadero del Alto Huallaga de parte
de los funcionarios presentes. Las conversaciones se reiniciaron el
día 19 de julio y culminaron el 22 sin llegar a ningún
acuerdo, porque los cocaleros exigieron la “suspensión
inmediata de todo tipo de erradicación de la hoja de coca”
como condición básica para continuar con el desarrollo
de la agenda establecida.
Después de tanta presión y duras críticas al Gobierno
por su indiferencia a los reclamos, los cocaleros plantearon como propuesta
reiniciar conversación el 12 de agosto en la ciudad de Huamanga,
Ayacucho en vista que los funcionarios del Estado sentados en la Mesa
de Diálogo no tenían ningún poder de decisión.
De esta manera culminó una semana de reuniones y negociaciones
entre la organización cocalera CONPACC y los funcionarios del
Estado, en la que salió una vez más, ganando el Gobierno
por la estrategia planteada sin dar una solución concreta y los
dirigentes cocaleros regresaron a sus bases con las manos vacías.
Asociación de Productores
Agropecuarios del Valle del Monzón- APAVAM.
El mismo día en que anunciaba el CONPACCP el fin del Paro Indefinido
en la ciudad de Tingo María, apareció el líder
Iburcio Morales Baltasar juntamente con la Federación de Productores
Agropecuarios Cocaleros y Forestal de Aucayacu, la Federación
de Productores Agropecuarios y de la Hoja de Coca de la Provincia de
Leoncio Prado, enarbolando la siguiente plataforma de protesta:
1. Despenalización y retiro de la hoja de coca
de la lista 01 de estupefacientes de la Convención Unica de Viena
del año 1961.
2. Cese definitivo de todo tipo de erradicación en los Valles
cocaleros del Perú.
3. Desactivación de DEVIDA y destitución de su Director
Ejecutivo por el fracaso del Programa del Desarrollo Alternativo y fiscalización
de las ONGs.
4. Rechazar la promulgación del Anteproyecto de Ley de control
de hoja de coca y sus derivados mientras no se despenalice la hoja de
coca.
5. No a la firma del Tratado del Libre Comercio con los Estados Unidos
por ser atentatorio contra la biodiversidad, la salud pública,
la industria nacional y al agro nacional.
6. Saneamiento de los suelos en los Valles Cocaleros del Perú.
7. Inmediata libertad de los hermanos campesinos detenidos en Tingo
María y Aucayacu.
8. Mayor presupuesto para la Región de Huanuco.
9. Exigir el retiro de la firma de la Agenda Común de los Gobiernos
Regionales de San Martín, Pasco y Ucayali.
10. Inmediata renuncia de Alejandro Toledo Manrique por su incapacidad
y corrupción generalizada de su gobierno.
El 12 de julio por la tarde, cuatro mil agricultores cocaleros realizaron
una marcha pacífica por las calles de la ciudad de Tingo María,
portando banderolas de identificación de sus comunidades y dando
arengas: “coca o muerte”, “viva la coca”, “coca
si, hambre no”, “la coca es sagrada”, “no a
la erradicación”; luego, realizaron un mitin en la Plaza
de Armas.
El líder Iburcio Morales Baltazar, en su discurso central en
idioma quechua y castellano, dijo a la multitud que rechazaba el Proyecto
de la Ley de Coca, aprobado por el Poder Ejecutivo y remitido al Congreso
de la República para su debate y promulgación respectiva;
criticó el Programa de Desarrollo Alternativo que el Estado ejecuta
en la zona con el financiamiento de USAID porque no ha sido provechoso
para el campesino sino para los funcionarios de DEVIDA y para las ONGs
que se han enriquecido; y en tono jocoso dijo: “los pollitos que
repartieron para criarlos como parte del apoyo se murieron” y
sentenció que el único cultivo alternativo es la coca
y nada más. Enseguida, criticó al Presidente Alejandro
Toledo Manrique por no haber defendido los intereses del Perú,
sino que se ha puesto de rodillas ante los Estados Unidos de Norte América
perjudicando a los campesinos con la erradicación de la hoja
de coca.
Desafió al Estado cuando anunció que no le dejarán
ingresar para erradicar la coca, en el Valledel Monzón y la defenderán
aún con sus propias vidas. Reiteró que ellos están
cansados de los funcionarios del Estado porque no atienden sus reclamos
y no quieren sentarse con ellos a dialogar para encontrar las soluciones
pertinentes al problema cocalero. Finalmente, criticó las hostilidades
contra los periodistas y la violencia que emplearon los agricultores
cocaleros contra los pobladores de la ciudad de Tingo María dirigidos
por Elsa Malpartida Jara y Nancy Obregón Peralta, con quienes
mantiene discrepancias al parecer irreconciliables.
Una de las críticas que se hace a las organizaciones cocaleras,
es su marcado divisionismo y liderazgos verticales que buscan soluciones
al tema cocalero ante el Gobierno cada uno por su lado. Antes esta situación,
anunciaron la unificación de los agricultores cocaleros de la
localidad de Aucayacu (distrito) con la organización del Valle
del Monzón. Cabe indicar que la primera organización,
tiene como líder a Hernán Cubas Iglesias, sindicado por
el Servicio de Inteligencia de la Policía Nacional del Perú
estar ligado al camarada Artemio, Jefe del Comité Regional Sendero
Luminoso en el Huallaga. En la fecha éste líder ha sido
detenido por el Servicio de Inteligencia de la Policía Nacional
del Perú por las razones ya señaladas.
El día 13 de julio los agricultores cocaleros desde muy tempranas
horas viajaron a la ciudad de Huanuco y se ubicaron en las afueras de
la ciudad hasta el 22 de julio. Durante este lapso de tiempo realizaron
movilizaciones y mítines en dicha ciudad, para exigir a la Presidenta
Regional Luzmila Templo Condeso, la promulgación de una Ley Regional
de Legalización de la hoja de coca y solicitaban con urgencia
la presencia de una Comisión de Alto Nivel del Congreso de la
República para tratar la futura la Ley de la Coca que consideran
lesivo a sus intereses. Al mismo tiempo anunciaban que en el caso de
no ser escuchados por el Gobierno, bloquearían la Carretera Central
en la zona de la “Oroya” que une la sierra y la selva con
la ciudad de Lima.
La Presidenta y los algunos Consejeros Regionales en esos días
de movilizaciones de los cocaleros no se encontraban en la ciudad de
Huanuco, por la cual el Vicepresidente del Gobierno Regional Hamilton
Estacio Espinoza y demás Consejeros Regionales, iniciaron las
sesiones sobre el pedido de los cocaleros del Valle del Monzón
y el día 20 de julio, luego de un debate acordaron legalizar
la hoja de coca en el Huallaga, para tal efecto se procedió a
modificar la Ordenanza Regional Nro. 015-CR-GRH de fecha 8 de julio
del 2004 que reconocía a la Hoja de Coca como Patrimonio Cultural
y de Seguridad Alimentaria de la Región de Huanuco (2).
El artículo aprobado y que será incorporado dice: “Reconocer
como legal el cultivo de la hoja de coca en la jurisdicción del
Gobierno Regional de Huanuco, para el consumo directo en la modalidad
de chaccheo y fines medicinales y ceremoniales, e industrialización
lícita y su libre comercialización de acuerdo a Ley”(3).
La noticia generó duras críticas al Gobierno Regional
por parte de los funcionarios del Estado y también despertó
mucha algarabía en los agricultores cocaleros del Valle del Monzón
por la aprobación de la Ordenanza Regional. Finalmente el jueves
21 la Presidenta Regional procedió a firmar la Ordenanza Regional
que legaliza la hoja de coca en la Región de Huanuco. El agradecimiento
de los agricultores cocaleros no se hizo esperar y culminó con
un almuerzo comunal de agradecimiento.
La Política del Estado
Peruano
El Perú desde 1980 afronta el problema del incremento de la producción
de la hoja de coca y lucha contra el narcotráfico. A partir de
1996 ejecuta en las principales cuencas cocaleras el Programa de Desarrollo
Alternativo con el propósito que el agricultor abandone el monocultivo
de la hoja de coca y regrese a los cultivos lícitos del cacao,
café, frutales, etc., que se complementa con obras de infraestructura
básica: puentes, carreteras, caminos, escuelas, postas médicas
y otras. Sin embargo, toda la crítica resalta el fracaso de este
programa, debido a varios factores entre ellos los bajos precios de
los productos lícitos en el mercado nacional e internacional
en comparación con los US$.2.8/Kg de hoja de coca que paga el
narcotráfico en determinados momentos.
Pareciera que DEVIDA siendo la entidad rectora no tiene ingerencia sobre
el mencionado Programa por el mismo hecho que el Estado aporta una parte
del Presupuesto y (porque se dice) que quien decide su ejecución
es la Consultora Chemonics International. En la práctica existen
muchos reclamos de los agricultores cocaleros, porque no se ejecutan
los proyectos en el tiempo cronogramado o los cambian unilateralmente,
resultando un círculo vicioso, que se repite en las cuencas cocaleras
y no hay disposición a cambiar radicalmente esta situación.
Estos fracasos y cuestionamientos que se generan en las cuencas cocaleras,
indudablemente favorecen al narcotráfico y a los remanentes de
Sendero Luminoso, quienes buscan destruir todo lo que afecta a sus intereses
y han venido instruyendo a los agricultores cocaleros a continuar cultivando
la hoja de coca y defenderlos de las operaciones de interdicción
que realiza la Policía Antidrogas del Perú y de erradicación
de las plantaciones de la hoja de coca de parte el Proyecto de Control
y Reducción de la Hoja de Coca en el Alto Huallaga (CORAH).
Actualmente ante los reclamos de las organizaciones cocaleras y los
oídos sordos del Gobierno Central, los Gobiernos Regionales del
Cuzco, Puno y Huanuco, han aprobado Ordenanzas Regionales de Legalización
de la Producción, Comercialización, Transporte e Industrialización
de la Hoja de Coca en sus respectivas jurisdicciones. Desde luego, estas
normas regionales colisionan con la política del actual Gobierno
Central y con los Tratados Internacionales suscritos por el Perú.
Algunas conclusiones
Quedando pendiente investigar el monto de las inversiones del Programa
de Desarrollo Alternativo en las cuencas cocaleras, las contradicciones
jurídicas entre las ordenanzas regionales con la política
del Estado, paso a señalar las siguientes conclusiones.
1. La hoja de coca tiene aspectos culturales, sociales, económicos
y normativos que deben ser resueltos dentro de una propuesta integral
de desarrollo desde el Gobierno Central, Gobiernos Regionales y Locales
con participación directa de los agricultores cocaleros.
2. Se estima que el Perú anualmente produce 53 mil TM de hoja
de coca, de los cuales 10 mil TM se destina para el consumo tradicional
y 42 Mil TM se entiende que va a los intereses del narcotráfico.
3. Hay un incremento de la producción de la hoja de coca en el
Perú, sobresaliendo el Alto Huallaga donde a su vez, hay presencia
del narcotráfico y de los remanentes de Sendero Luminoso.
4. Las Organizaciones Cocaleras en el Alto Huallaga mantienen discrepancias
internas y tienen estrategias diferentes para conseguir reivindicaciones
a favor de los agricultores cocaleros.
5. Hay una cultura de la indiferencia que se acentúa peligrosamente,
porque los Funcionarios del Estado y responsables del Programa de Desarrollo
Alternativos solamente dialogan cuando los agricultores cocaleros bloquean
las carreteras y generan actos violentos contra la propiedad pública
y privada.
6. El Estado está perdiendo la lucha contra el narcotráfico
porque el Programa de Cultivos Alternativos no está dando resultados
esperados a favor de los agricultores cocaleros y tampoco percibimos
una voluntad de replanteamiento de este programa.
7. Los Gobiernos Regionales por diversos intereses están aprobando
las Ordenanzas Regionales de legalización de la hoja de coca
para favorecer su producción y comercialización en sus
respectivas jurisdicciones, que finalmente el Tribunal Constitucional
tendrá que pronunciarse sobre la inconstitucionalidad de las
ordenanzas por contravenir la política del Estado.
Notas explicativas
(1) Naciones
Unidas Oficina contra la Droga y el Delito - Monitoreo de Cultivos de
Coca, Junio 2005, Perú.
(2)
Ordenanza Regional del Gobierno Regional de Huanuco N° 015-2004
del 8 de julio el 2004.
(3)
Diario El Correo de fecha 21 de Julio 2005.