| Boletín IFP | Especial N°2 | LSJ 11 - Oaxaca | |
Junio 2006 |
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| Derechos de Participación en la Creación de Políticas Educativas del pueblo Mapuche de Chile, por Nilsa Rain Huentemilla |
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| Nilsa está estudiando una Maestría en Desarrollo Psicológico, Aprendizaje y Educación en la Universidad Autónoma de Madrid. Resumen Se estructura en base a otorgar primeramente antecedentes históricos de la existencia y presencia del pueblo mapuche en los actuales territorios del estado chileno y parte del estado argentino. En la medida en que se conozca una versión de la historia mas cercana a los pueblos vencidos se lograra obtener una mayor comprensión del estado actual de estos pueblos. Este trabajo integra una experiencia concreta con comunidades del Area de Desarrollo Indígena Budi, inserto en las comunas de Teodoro Schmidt y Puerto Saavedra, en donde la autora se encuentra realizando su trabajo de investigación doctoral en el tema de Educación Bilingüe Intercultural, formando parte de la Organización de Profesores Mapuche Kimeltuchefe, entidad que ha sostenido un papel relevante apoyando a las comunidades en el proceso de implementar una educación pertinente a la realidad social, política, económica y cultural del sector. Los actores sociales lo componen las diversas comunidades mapuche, sus dirigentes políticos y sociales, los profesores mapuche y no mapuche comprometidos por un cambio político y social, las familias, los niños y niñas que conforman el ADI Budi, incursionando específicamente en una experiencia educativa de EIB, con especificidades propias de la identidad territorial lafkenche como parte del proceso educativo implementado por el programa del Ministerio de Educación chileno. Fundamentalmente se hace hincapié en la necesidad ineludible de propiciar espacios reales de participación política tanto de dirigentes como de las bases sociales mapuche, específicamente en el plano de la gestión educativa, expresado concretamente en el derecho a administrar sus instituciones educativas. El impacto que pudiera generar el proceso referido a la administración y sostenimiento de sus propios establecimientos educativos constituye un hecho que debiera demandar la atención de parte de aquellos sectores que promueven la participación política y la gestión ya sea en educación o en otras áreas de desarrollo. Asimismo la existencia de territorios expresamente delimitados para aplicar políticas publicas como es el ADI Budi con un fuerte componente de inversión en infraestructura, de alguna manera otorga también características diferenciadores de otros espacios territoriales indígenas. Antecedentes Históricos
del Pueblo Mapuche A pesar que el ejercito español contaba con un numero relevante de soldados, así como su capacidad armamentista estaba dotada de material bélico considerable, el ejercito mapuche logró contener el avance español e instauro la frontera natural desde el rió Bio-Bio al sur, como territorio autónomo e independiente mapuche. Los españoles, a principios del 1600, consolidaban la incipiente sociedad chilena limitando sus territorios por el norte con la actual Quinta Región y por el sur con la ciudad de Concepción. Aun cuando se firmaron varios tratados de reconocimiento a la soberanía del territorio mapuche, uno de ellos fue el de Quillem en 1641, los españoles realizaban incursiones militares en tierras mapuche, inaugurando ciudades y pueblos que mas tarde serian destruidos y olvidados en el tiempo. Durante casi 300 años, el pueblo mapuche gracias a su sólida estructura política, social, económica y cultural interna, lograría sostener una independencia de sus tierras que darían lugar a una mantención y desarrollo relevante que les permitió proyectarse como pueblo hasta aproximadamente fines del 1800. Esta autonomía les permitía no tan solo autoabastecerse económicamente sino también propiciar negocios, establecer convenios comerciales entre las familias de distintas identidades territoriales, extender y poseer tierras en los territorios argentinos, desarrollar la crianza de ganado, intercambiar productos textiles y joyas de plata con chilenos del Bio Bio al norte y comercializar la madera de sus bosques nativos. La noción de prosperidad y desarrollo económico de una sociedad determinada también tiene que ver con el concepto de “desarrollo” que ese grupo humano sostenga culturalmente. En este sentido las necesidades mínimas y básicas estaban cubiertas en la medida que existía posesión de la tierra en amplias extensiones y permitía desarrollar una vida equilibrada con el medio ambiente. En este sentido no existía la noción de pobreza en los territorios libres mapuche de aquella época como la que llegaría a existir mas tarde. En el año 1810, los criollos, hijos de españoles nacido en tierras del sur de América, inician un proceso independentista contra la monarquía española. Las familias que sustentaban el poder económico en base a la explotación y la esclavitud de indígenas, rechazaban vivr subyugados bajo el control de la corona española. Liderados por Bernardo O’higgins, en el año 1818, se constituye la primera Junta de Gobierno que da cuerpo legal a la naciente Republica de Chile. La autonomía del territorio mapuche se mantuvo hasta el año 1882, periodo en que el ejercito chileno inicia una nueva invasión, esta vez con armamento bélico de mayor poder y con presencia masiva de soldados. Con la invasión y posterior despojo de tierras que se iniciaría desde 1882 por parte del estado chileno, se daría lugar a un sangriento genocidio y a un sostenido proceso de despojo de las tierras por parte del estado chileno. La disminución de tierras a "reducciones mapuche" de fines del siglo XIX significo un promedio de 6 hectáreas físicas por familia, al mismo tiempo que a los colonos europeos se les entrego un promedio próximo a las 500 hectáreas. Mientras a las comunidades mapuche se les distribuyeron tierras de mala calidad y se les redujo en terrenos precarios a los otros se le entregaron tierras con mas posibilidades productivas, José Bengoa (1987). Esta vez, el estado chileno, sustentaría ideológicamente la usurpación al territorio mapuche bajo la consiga de evangelizar e incorporar al desarrollo y la modernidad a pueblos salvajes y atrasados. Esta violenta incursión es denominada en la historia oficial de Chile como “Pacificación de la Araucania”. Bajo el mandato de distintos gobiernos y con la promulgación de sucesivas leyes, el pueblo mapuche seria despojado continuamente de sus territorios y de sus recursos naturales. Aun cuando durante el gobierno de Salvador Allende, se inicio un proceso favorable de devolución de tierras usurpadas al pueblo mapuche, el dictador Augusto Pinochet con el golpe de estado efectuado el año 1973, iniciaría una contra reforma que significaría aniquilar los avances surgidos de este proceso de transformaciones sociales y económicas profundas, propiciadas por Allende a favor de los sectores económicamente desposeídos. Durante la dictadura del Pinochet, 1973- 1990, no solo se vulnerarían los derechos humanos de un porcentaje considerable de chilenos, sino además se sumaria a ello la legitimación de usurpación y división forzada de los últimos vestigios de territorios ancestrales mapuche que pasarían a manos de militares, empresarios, a latifundistas chilenos y a transnacionales como Endesa España. Durante esta dictadura los distintos sectores sociales y políticos contrarios a Pinochet reconocerían la participación y continuidad activa del movimiento político social mapuche al denunciar la vulneración de sus derechos. Con la llegada de la democracia en 1990, si viene cierto se abrió un proceso de mayor participación social y política en la sociedad chilena en general, la situación social y económica del pueblo mapuche no se vio beneficiada sustancialmente. Muy por el contrario, la aplicación de las políticas económicas neoliberales han usufructuado una vez mas los recursos forestales e hídricos del territorio mapuche. El actual gobierno, que preside el socialista Ricardo Lagos, ha solidificado un proceso de privatizaciones de empresas estatales, solventado económicamente la expansión de empresas forestales nacionales internacionales, que nutren sus entradas económicas explotando irracionalmente bosques localizados en territorios mapuche ancestrales, así como la construcción de represas hidroeléctricas que han inundado espacios de vida natural y silvestre única en el mundo y pertenecientes a comunidades mapuche, entre ellas podemos mencionar a la Central Hidroeléctrica Ralco localizada en el Alto del río Bio Bio. El daño al medio ambiente, la erosión de los suelos, el desgaste de las napas subterráneas de agua, la baja calidad de vida económica y social de las familias mapuche que viven colindantes a estas empresas forestales y que los censos nacionales sindican como los mas pobres del país, han reactivado al movimiento político social mapuche que ha reiniciado desde la década del 90', un proceso de movilizaciones tendientes a demandar sus derechos fundamentales por la vida y la proyección en equilibrio con la naturaleza. Sin embargo, el pueblo mapuche ha recibido como respuesta a sus demandas sociales, culturales y económicas una reacción en cadena de los distintos poderes legislativo, judicial y administrativo chilenos, quienes han hecho caer todo el peso de sus leyes, fomentando la persecución policial hacia los dirigentes políticos, allanamientos a los hogares de los dirigentes, maltrato físico y psicológico hacia los niños y una sostenida campaña mediática hacia la opinión publica chilena sustentando ideológicamente, una vez mas, la urgente necesidad de "pacificar la Araucania" con una nueva ola represiva en la era del 2000. La poca disponibilidad de tierras asociada al empobrecimiento a la que han sido sometidos las comunidades, aumenta el nivel de marginación económica y social en la actualidad, lo anterior se conjuga con una escasa voluntad política demostrada por la contraparte estatal que no ha posibilitado formas de canalizar este conflicto provocando una radicalización del mismo y profundizando las diferentes posiciones. Antecedentes Situación
Educativa del Pueblo Mapuche En la IX Región de la Araucania la población rural corresponde a un 34% y la indígena rural es de un 25,4% ello debería explicar en parte los menores aprendizajes y también los mayores conflictos sociales. Existe un notorio rezago educativo en las mujeres mapuche rurales la que solo alcanzan un 72% de alfabetismo y 4,3 años de escolaridad promedio. El 70% de los indígenas del país son menores de 39 años con un promedio de escolaridad de 8,5 años, con una alta deserción escolar. (CENSO 2002) El 8,4 de la población indígena no tiene estudios, mas del doble de los no indígenas. Este bajo rendimiento de los aprendizajes de los estudiantes mapuche esta asociado a dos tipos de factores, uno de carácter político y el otro pedagógico. Desde una perspectiva política la relación de dominación y subordinación en la que ha vivido el pueblo mapuche desde que se produjera la invasión y despojo a fines del 1800 da cuenta de la intencionalidad estatal sostenida hasta el día de hoy. A través de los sucesivos gobiernos se han promulgado leyes en relación a la tenencia de la tierra mapuche con el objetivo de usurpar sus territorios y usufructuar sus recursos naturales. Los resultados han sido, entre otros el arreduccionamiento en espacios cada vez menores y la expulsión del campo a la ciudad donde hoy habita la mayoría de la población mapuche. En formas precarias se han incorporado a una economía de subsistencia ocupando empleos domésticos, de temporeros o de mano de obra con baja calificación. Desde una perspectiva pedagógica los mayores problemas en la educación para la población mapuche están en la calidad de la educación y en la desigualdad de oportunidades educativas. El ministro de educación chileno, Sergio Bitar en una abierta autocrítica hecha en un periódico nacional ( diario el mercurio, 8 noviembre 2005) reconoce esta situación señalando que el problema no esta en la cobertura ya que la gran mayoría de los niños y niñas tiene acceso a la educación básica sino mas bien en la calidad de la educación asociada a equidad. En lo que respecta a las demandas del movimiento indígena en relación a un educación con pertinencia y contextualizada, el gobierno ha respondido con el programa de Educación Intercultural Bilingüe. Este programa dependiente del ministerio de educación chileno fue creado el año 1995 en cumplimiento del mandato estipulado en la ley indígena N 19.253 del año 1993 que reconoce los pueblos indígenas del país, bajo la categoría de etnias. En relación a la necesidad de incorporar la Educación Intercultural Bilingüe en los programas educacionales del país y de impulsar un sistema de EIB, sus actividades se iniciaron el año 1996. No obstante a casi 10 años de la puesta en marcha de este programa educativo aun no se genera un impacto significativo en el sistema educacional dirigido a comunidades mapuche. Este programa debe además, producto del mandato de la ley 19.253, generar mecanismos de participación indígena en las definiciones de políticas y diseños de programas. En este programa la participación de las comunidades es fundamental. Debe contribuir a potenciar las culturas y lenguas indígenas, de acuerdo a lo mandatado por el marco jurídico nacional: la declaración de los Derechos Humanos, la Convención de los derechos del niño, la declaración de los derechos lingüísticos, la Convención contra todas las formas de discriminación y la Ley Indígena. En general, planteamos la posibilidad de empoderamiento y reconstrucción local de las escuelas inserors en comunidades mapuche, en vistas a objetivos de calidad, equidad y pertinencia. Lo anterior tiene que ver con la generación de procesos e instancias de participación política y social, avanzando hacia formas innovadoras de gestión educacional y que se podría dar a partir de una experiencia educativa concreta que veremos mas adelante. Experiencia Educativa
en el Área de Desarrollo Indígena Budi, IX Region En el aspecto de inversión las áreas ya se encuentran predefinidas y corresponden a las comunidades indígenas y de las instituciones públicas, desarrollo productivo, el área de salud intercultural y el de educación y cultura. En esta ultima área, la de educación Bilingüe Intercultural es a la que nos referiremos mas adelante por ser nuestro centro de trabajo y participación político social. Aun cuando se pretende superar la pobreza mediante la distribución de recursos fiscales, el estado chileno ha subordinado la participación política de las comunidades en la discusión, elaboración y aplicación de sus propuestas, propiciando exclusivamente la inversión de tipo económico- productiva en miras a la inversión e infraestructura y servicios. Es decir, las políticas publicas continúan en su perspectiva de apuntar contra la pobreza sin considerar la participación y promoción de derechos políticos indígenas. En el caso del Área del Desarrollo del Budi, se ha generado una instancia representativa de las comunidades formada por varias organizaciones, denominada “Pu werken lof budi”, la cual esta constituida por representantes políticos y sociales pertenecientes a 110 comunidades mapuche del sector. Desde sus inicios como ADI Budi se viene trabajando como Organización de Profesores Mapuche Kimeltuchefe en el área de Educación Bilingüe Intercultural. Los profesores que laboran en las distintas escuelas del sector y pertenecientes a esta organización, han propiciado en conjunto con las comunidades un proceso de revitalización de la lengua y cultura. La principal estrategia ha sido incorporar la participación de las familias mapuche en la gestión educativa, yendo mas allá del concepto de padres y apoderados como se conoce comúnmente. Esto ultimo es un objetivo que emana no tan solo del ejercicio del derecho a la participación que hacen suya las comunidades sino también de la reforma educativa chilena y que dice relación con; "la participación de las comunidades indígenas en los procesos de elaboración y construcción de las actividades curriculares de los establecimientos educacionales a los cuales asisten sus educandos para que conjuntamente con las autoridades tradicionales y los docentes se integren los saberes técnicos y visiones de mundo al currículo y gestión escolar".(MINEDUC 2000) Una de las situaciones concretas en el campo educativo que contradice este proceso de participación y gestión en el ADI Budi, dice relación con los despidos de profesores mapuche ocurridos en diciembre del 2004. Los docentes despedidos estaban profesional y técnicamente calificados y con una trayectoria destacada en su compromiso de implementación de la propuesta de educación bilingüe intercultural. Todos estos docentes pertenecían a la Fundación Instituto Indígena, organismo dependiente de la Iglesia Católica y que fuera la principal contraparte en estos despidos. En una de las declaraciones publicas de la organización mapuche, señalan; ...“cada uno de los docentes despedidos, ha propiciado el legitimo derecho a ejercer su lengua, cultura y religión propia al interior del proceso educativo formal, quedando de manifiesto con estos despidos, la contradicción del discurso asumido por la Fundación Magisterio de la Araucania quien dice implementar una educación al servicio del Pueblo Mapuche, por un lado, mientras que en sus accionar concreto asume actitudes racistas y persecutorias hacia los profesores mapuche”. (Fuente kimeltuchefe.2005) Cabe destacar que Fundación Instituto Indígena, es uno de los mayores sostenedores particulares del país y que tiene una gran cobertura educacional en las zonas rurales de las provincias de Cautín y Valdivia. Datos del año 1997 muestran la matricula en educación básica que es de 18.405 alumnos en la novena región, lo que equivale a un 76,94%. Sostienen actualmente en la región un total de 150 escuelas. (Fuente Fundación Magisterio de la Araucania, 1997) No obstante a la petición de las comunidades mapuche y de sus dirigentes, quienes haciendo uso de su derecho a participar de las desiciones que les afecten directamente, demandan reincorporar a los docentes a los establecimientos respectivos, la Fundación desconoce la demanda y mantiene el alejamiento de los docentes. La institución argumentaría razones basadas tanto en la ley del código del trabajo como la del estatuto docente. En una declaración publica la Fundación en respuesta argumenta; "El Código del Trabajo en su artículo 161 Nº 1 del D.F.L. Nº 1 señala ..“Necesidades de la empresa, Establecimiento o Servicio”, y el artículo 87, inciso Nº 3 del Estatuto Docente, lo que faculta a las organizaciones a realizar los ajustes de personal según sus propias necesidades. ” Aun cuando La Fundación habría firmado un convenio de colaboración en la promoción de la Educación Intercultural Bilingüe Mapuche, cuya partes la integran también, la Secretaria Regional Ministerial de Educación, CONADI y el Programa Orígenes, simplemente se apoyaria en resquicios legales que contradicen abiertamente estos acuerdos. Lo interesante de este proceso se atribuye al hecho que las comunidades en su valoración positiva y resaltando la participación activa y comprometida de los profesores en la implementación de una educación que los incorpora a la escuela como sujetos activos con derecho a ser parte del proceso de revitalización cultural, social y lingüística, ya no tan solo se mantienen en un apoyo irrestricto a la medida de rechazar los despidos, sino que además realizan un salto cualitativo en términos de exigir la entrega de los establecimientos educacionales establecidos en sus territorios para ser administrativos por ellos mismos, como única garantía de una participación política directa, activa y que permitirá el ejercicio de participación y gestión tan menoscabado en las políticas publicas del estado. En relación al reconocimiento de tierras indígenas y considerando que los establecimientos educacionales, ya sean municipales, particulares, eclesiásticos están establecidos al interior de estos espacios territoriales, se debe reconocer que están sobre la calidad de tierras identificadas como legalmente indígenas. Son entonces establecimientos educativos que se sostienen bajo la regla de pose y no de propiedad en el territorio, derecho que, en varios casos donde existe regulación legal, probablemente no ha sido legalizado o no se ha ratificado la cesión original, lo que otorga a la comunidad al menos derechos sobre el uso del territorio en que están instalados estos establecimientos educativos. Esta fundamentación seria una de las que daría lugar, entre otras, al proceso de demandas que en la actualidad sostienen estas comunidades mapuche pertenecientes al ADI Budi, en la novena región y que se ha traducido en el hecho concreto de parte de la Fundación Instituto Indígena de entregar los derechos de sostenedor de una escuela básica ubicada en la comunidad de LLaguepulli a manos de la comunidad Mapuche del mismo nombre, estableciéndose un nuevo proceso de ejercicio del derecho a administrar y gestionar instituciones educativas que prestan el servicio de formar valórica, social, lingüística y políticamente a niños y niñas mapuche de su comunidad. No puede dejar de señalarse que las constantes movilizaciones de las comunidades mapuche y sus dirigentes pertenecientes al ADI Budi han provocado esta legitima restitución de un establecimiento que si viene cierto cuenta a su haber una larga lista de carencias en infraestructura, materiales pedagógicos y una sala multigrado para alumnos de primer a quinto año básico, constituye en si un hecho sin precedentes en el proceso de gestión educativa comunitaria mapuche. Ello debiera producir un acercamiento entre las familias de las comunidades mapuche y un aporte significativo de las mismas en la contextualización curricular, generación de aprendizajes significativos, implementación de actividades autenticas, mejorando la calidad de los aprendizajes y por ende una mejor calidad de vida. Los desafíos que se visualizan
en este nuevo proceso de ejercicio del derecho a construir, implementar
y dirigir un proceso educativo de carácter bilingüe intercultural
son enormes. Entre otros buscar e integrarse a redes amplias de apoyo,
priorizando el tema educacional en cuanto a lo pedagógico y prepararse
sistemáticamente para gestionar proyectos de este tipo. Consideraciones
finales Para ello se pretende dar continuidad en forma sistemática a la investigación y sistematización de los saberes tradicionales en las distintas áreas del conocimiento, sean estos historia, música, artes, lengua, religión, cosmovisión, economía, sistemas tradicionales de estructura social, política. Con este objetivo se esta trabajando de manera conjunta con la Organización de Profesores Mapuche Kimeltuchefe y las familias que integran el sector de LLaguepulli en la articulación de un equipo interdisciplinario compuesto tanto de profesionales mapuche y no mapuche conocederos de la temática a si como de representantes sociales, culturales y políticos nombrados por las comunidades del sector. Todo esto debe contribuir a reestablecer el sistema de educación tradicional mapuche que con actualizaciones a la realidad y actualidad que enfrenta debe conformar los contenidos curriculares que prepararan las futuras generaciones en su lengua materna con incorporación del castellano como segunda lengua. Se pretende afianzar el derecho constitucional de las familias a constituirse como primeros educadores pudiendo participar de las desiciones fundamentales de la escuela, promoviendo y ejecutando el derecho de las comunidades y de pueblos indígenas a gestionar la educación que les es importante en su estrategia política de reconocimiento cultural y revitalización y reproducción de su cultura y lenguas. Otra modalidad de participación
en la educación de comunidades indígenas es la vinculación
de las comunidades y organizaciones al desarrollo educativo local, a través
de metodologías que se centren en la promoción de la participación
social respecto del sistema educacional comunal y de la cultura y gestión
escolar. El buscar metodologías participativas en marco de la EIB
generara un mayor poder social de las comunidades ante el sistema municipal
de educación y el gobierno local, diagnosticando su situación
educativa, construyendo demandas y proposiciones y trabajando de modo
colaborativo con los docentes y el departamento de educación municipal. Es necesario integrar disciplinas especificas y de modo transversal en otros temas vinculados a la practica de renovación . Estos procesos pueden incluir aprendizajes respecto de los diversos sub sectores del currículo, de cuestiones didácticas y metodológicas, de trabajo y participación de las comunidades, de la cultura indígena o local y regional, su visión intercultural del conocimiento y de la historia, de critica cultural y autocrítica profesional. Lo mas relevante aun, estará
dado por un desafió asumido en forma conciente y responsable por
las comunidades que creen en la veracidad de sus propuestas y en consecuencia
actuaran y trabajaran por llevarlas a cabo. Bibliografía |
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Año 3, Número Especial 2 |
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