Boletín IFP
| Especial N°2 | LSJ 11 - Oaxaca |
Junio 2006
 

La cosmovisión ayuujk entorno a la naturaleza, por Sócrates Vásquez García

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Sócrates está interesado en el tema de Gestión de ONG’s y evaluación de proyectos productivos y sociales. Está terminando la Maestría en Desarrollo Rural en la Universidad Autónoma Metropolitana, Xochimilco, México.

Presentación
Uno de los problemas que nos ocupa en el proceso de formación académica, y el compromiso con nuestras comunidades es la necesidad de indagar formas en como se pueden generar procesos de desarrollo, sin que sea de una forma instrumental a la hora de su implementación, sino que también pueda retomar aspectos del conocimiento local, lo que intentamos aquí es retomar aspectos que consideramos esenciales a tomar en cuenta en los procesos de desarrollo implementadas en las comunidades indígenas, si bien partimos de un contexto particular, estas también pueden ser válidas en otros espacios tomando como eje los puntos principales como la cosmovisión, el entorno natural, las relaciones y tejidos sociales.

Este documento intenta ser un ejercicio de sistematización, sino de teorización, de la experiencia en donde estoy involucrado, como parte de un equipo interdisciplinario de la comunidad de Tlahuitoltepec, pero también es una forma de darle valor al conocimiento local y por último esto también es un producto de los esfuerzos de la comunidad por formar sus cuadros intelectuales y políticos para que generen sus propios procesos de desarrollo.

Introducción
El presente escrito intenta retomar algunos aspectos esenciales de la visión y conocimiento que tienen los comuner@s de Tlahuitoltepec Mixe, acerca del cultivo de maíz. Este documento se refiere a la parte de la cosmovisión del Pueblo Mixe, específicamente de la comunidad de Tlahuitoltepec.

Primeramente hacemos una discusión teórica sobre las formas particulares de expresión política, organización y económica de los pueblos, para después hacer una posición sobre como se esta entendiendo desde los espacios cotidianos de las comunidades, no se trata de construir una teoría acabada, sino más bien intentamos apoyarnos en las diferentes aproximaciones o propuestas teóricas y así adaptarlas a los espacios comunitarios.

Partimos de la idea que los Pueblos Indígenas Mesoamericanos tienen una visión milenaria (núcleo duro) que se ha venido transformando a lo largo del tiempo. Esta mirada parte de que existe una integralidad de la vida, entendiéndose como la relación armónica(1) entre todos los seres que habitamos el planeta, es por eso que cada objeto que esta a nuestro alrededor cumple un papel en el ciclo reproductivo de la vida. La tierra no solo es entonces un medio de vida y de enriquecimiento.

Esta visión de los pueblos Mesoamericanos tienen sus diferentes matices como pueblos indígenas existen en la actualidad, dichas diferencia tiene que ver con los contextos ambientales, sociales y experiencias históricas.

En este caso nos interesa describir, analizar y sobre todo entender las formas en como las comunidades ayuujk (mixes) se relacionan con la naturaleza y concretamente de la comunidad de Tlahuitoltepec Mixe; lo aquí nos interesa aludir es la cosmovisión acerca de la naturaleza y como estas se reproducen en el cultivo del maíz.

La cultura y los modos de vida que le dan sentido a la vida
Es fundamental mencionar que las formas de interpretación y concepción de mundo se han identificado y teorizado de diferentes maneras; para nuestro interés tiene como finalidad posicionarnos desde el espacio en donde estamos interactuando, es decir, como se concibe esta forma de vida o cosmovisión, como se ha etiquetado, etc. Entendiendo “que la vida social no es sólo una cuestión de objetos e incidentes que se presentan como hechos en el mundo natural; también es una cuestión de acciones y expresiones significativas, de enunciados, símbolos, textos y artefactos de diversos tipos, y de sujetos que se expresan por medio de éstos y buscan comprenderse a sí mismos y a los demás mediante la interpretación de las expresiones que producen y reciben”(2).

Thompson hace un breve recorrido histórico sobre el uso del término de cultura, pasando por la concepción clásica(3); retoma también la concepción antropológica de la cultura que lo divide en dos partes, por un lado la concepción descriptiva(4) y la concepción simbólica(5); la concepción estructural(6) y por último la concepción moderna(7).

Parte de estas etiquetas son impuestas o definidas desde los círculos del poder, tal como lo menciona Jorge González que por lo menos a partir del siglo XVII y XVIII existe un interés por buscar los restos de la antigüedad que se conservaban en las tradiciones de los pueblos y estas “transitaban de lo bestial, demoníaco, bárbaro e inaceptable hasta confines menos polémicos de lo interesante, lo pintoresco y lo exótico de los antiguos”(8).

Por cultura estamos entendiendo entonces al conjunto de modos de vida, costumbres, y conocimientos sobre su realidad de un grupo, pueblo o nación, manifestadas en su organización política, económica, y ambiental, que van cambiando a medida que las interrelaciones se van dando con otros grupos sociales y contextos naturales.

El termino de modos de vida, nos ayuda a entender lo que queremos desarrollar mas adelante, ya que estas se pueden manifestar en las formas simbólicas y que están estructuras de acuerdo un proceso histórico de cada grupo social que le dan sentido a la vida.

La cosmovisión indígena mesoamericana
Antes de empezar a describir la cosmovisión(9), es pertinente mencionar que esta forma de ver y relacionarse con la tierra y el cosmos, es una acumulación de experiencias milenarias, que podemos llamar: sabiduría ancestral; por otro lado, también tiene que ver con la observación de la naturaleza en sintonía con el universo y “escuchar” de forma atenta a la tierra.

La cosmovisión “no se reduce a una esfera de ejercicio, sino que está presente en todas las actividades de la vida social, y principalmente en aquellas que comprenden los distintos tipos de producción, la vida familiar, el cuidado del cuerpo, las relaciones comunales y las relaciones de autoridad”(10).

Dentro de esta cosmovisión encontramos la unión entre el Cielo y la tierra que se puede entender el Cielo como el Hombre y a la Tierra como la Mujer, de ahí la idea de Madre Tierra, tan es así que “los relatos cosmogónicos Nahuas refieren que una pareja divina le dio origen al mundo: Tonacatecuhtli y Tonacihuatl… esta pareja es autocreada, eterna y la fuente original de la vida”(11). Está viva y por eso produce todo tipo de seres vivos, por eso debe tratarse con reverencia y el respeto que se les da a las madres. Por lo tanto el ser es parte integrante de la naturaleza y no un ser extraño a ella, todos formamos una cadena única y sagrada(12) de la vida.

Con la idea de que todo esta relacionado con el todo, en los Pueblos Mesoamericanos se mantiene la tradición de integrar la Vida y la Muerte, uno no desaparece cuando muere, tampoco va al cielo o al infierno como en la visión occidental de la muerte, sino que la muerte es otra forma de vida, volvemos a ser polvo, porque de polvo esta compuesta la madre tierra y el alma es lo que se transforma en animal, árbol, viento, fuego o lluvia. Todo esta ordenado de acuerdo a un orden cósmico, como lo creían los Mexicas “la creación mexica es un ordenamiento del universo, una ubicación y una definición de sus componentes, de tal manera que a partir de entonces cada una de sus partes ocupa un lugar preciso en el orden universal, con los atributos y funciones definidas”(13).

Todo está vivo y cargado de mensajes que es necesario descifrar. El árbol que no es sólo un árbol, tiene brazos que son sus ramas, mil lenguas que son hojas, y une la Tierra con el Cielo por las raíces y por la copa. Esta concepción se explica con la visión de que los “objetos del mundo exterior, tanto, por lo demás, como los actos humanos propiamente dichos, no tienen valor intrínseco autónomo. Un objeto o una acción adquieren un valor y, de esta forma, llegan a ser reales, porque participan, de una manera u otra, en una realidad que los trasciende”(14).

La tierra entonces es un espacio sagrado, es obra de los dioses(15), por lo que hay que tratarlo con respeto y sobre todo tomar en cuenta que esta viva, según Eliade Mercea un “objeto aparece como un receptáculo de una fuerza extraña que lo diferencia de su medio y le confiere sentido y valor. Esa fuerza puede estar en sustancia o en su forma; una roca se muestra como sagrada porque su propia existencia es una hierofonía: incomprensible, invulnerable, es lo que el hombre no es. Resiste al tiempo, su realidad se ve duplicada por la perennidad”(16)

Podemos decir que las características compartidas de los Pueblos Mesoamericanos es la deidad a la naturaleza, que se pueden constatar en las diferentes ceremonias de pedimento a la lluvia, por la buena cosecha, por la salud del ser y de los animales, y por la armonía entre todos los seres que habitan esta tierra.

Pero cabe mencionar que esta visión se ha venido transformando, Gilberto menciona que a pesar de estos cambios globales, enfocándose al territorio “siguen siendo actores económicos, y políticos importantes y siguen funcionando como espacios estratégicos, como soportes privilegiados de la actividad simbólica y como lugares de inscripción de las excepciones culturales pese ala presión homologante de la globalización”(17), es más, esta en transformación y de una forma acelerada con los procesos de globalización económica, mercantil, financiero y la cultura de consumo. Más sin embargo, esta transformación va adaptando y adoptando los diferentes instrumentos de la cultura “dominante”, lo que nos hace un poco más difícil entender los procesos que se van desarrollo en los diferentes pueblos indígenas de Mesoamérica. Es entonces importante reconocer y estudiar con mayor profundad estas transformaciones porque nos podrá permite vislumbrar las alternativas o caminos de “desarrollo” con rostro y esencia humana.

La visión de la relación hombre-naturaleza en la comunidad de Tlahuitoltepec Mixe
Partimos de la visión que la tierra es una deidad y se relaciona con la madre “la Tierra es para nosotros una madre, que nos concibe, nos alimenta y nos recoge en sus entrañas. Nosotros pertenecemos a ella, por eso no somos los propietarios de tierra alguna. Entre una madre e hijos la relación no es en términos de propiedad, sino de pertenencia mutua. Nuestra madre es sagrada por eso somos sagrados nosotros”(18)

Esta relación de pertenencia mutua se expresa de alguna forma cuando un comunero exige su derecho a contar con una porción de parcela, ya que una persona sin tierra no es parte de la comunidad, sino que la posesión hace que pueda ser considerado un individuo con voz y voto. Pero esto no es la única forma de relacionarse con la tierra, también se puede hacer a través de las ceremonias “mágico-religioso”, que se realiza en dos lugares “específicos”, la primera es en el hogar(19) y la otra en lugares específicos que la mayoría están en la punta de las montañas, es ahí donde se lleva la ofrenda antes bendecida en la casa. Es durante esta ceremonia cuando se agradece a la tierra por la cosecha, por la salud y por la prosperidad de la familia y la comunidad.

Otro aspecto importante es la visión de la trinidad que se tiene en la comunidad, manifestada en los actos religiosos de los Tlahuitoltepecanos, cada vez que la familia se encuentra reunida para convivir, antes de ingerir alguna bebida o alimento, esto se lo tienen que ofrecer primeramente a la tierra, tres gotas de mezcal, pulque, tepache y cerveza, y tres porciones de carne, tortilla o tamal.

En este apartado retomare un poco la reflexión iniciada por Floriberto Díaz, en el sentido que tienen la trinidad en Tlahuitoltepec, para él tiene dos sentidos: uno horizontal y otra vertical.
En el sentido horizontal, menciona:

Mä ntsëënë mä ntänë (Donde me siento y me paro)
M’ts ë npujx nkäjp ë y’ët nyäjx, (En la porción de la Tierra que ocupa la comunidad a la que pertenezco para poder ser yo)
Ët näxwii’nyit (La Tierra, como madre de todos los seres vivos)
En el sentido vertical
Mä ntsëëni mä ntani (Donde me siento me paro)
Tsäjp näxwii’nyit (El universo)
Tunääw kojpkääw (La montaña)

Esta sistematización de la religiosidad ayuujk refleja la integralidad de la visión armónica de la relación hombre-naturaleza, teniendo como punto de referencia el ser humano pero sin despegar su posición de la tierra, es decir la montaña y la tierra. Es así como se conjuga la trinidad en Tlahuitoltepec Mixe.

El maíz y su ciclo reproductivo
Se puede decir que los pueblos originarios de mesoamérica son los pueblos del maíz, porque es el grano que los ha alimentado y acompañado durante miles de años, y también es alrededor del maíz como se han diversificado los alimentos. Un indicio de la unidad de los pueblos mesoamericanos, se encuentra en una pintura rescatada en el centro arqueológico de Cacaxtla Puebla, donde se simboliza la planta de maíz la unión de todos los pueblos latinoamericanos.

Selección de las semillas. La selección de semillas envuelve todo un conocimiento, primeramente, las mazorcas se seleccionan envuelta, y estas se cuelgan adentro o fuera de la casa, si es en la casa se coloca cerca del fogón y las que se ponen a fuera estas se cuelgan de tal manera que les pueda tocar el sol; se dice que si se conserva con un cierto grado de calor, las semillas se hacen más fuertes y para cuando llegue la época de siembra estas tienen que ser desgranadas a mano, y no como se hacen los granos que servirán de sustento familiar, ya que estas se desgranan mediante un paleo.

Parte de estas mazorcas que son seleccionadas para ser ofrendas en la templo de la comunidad y también en el cerro, estas ofrendas significan que el dador de vida ayude en la buena fertilidad y germinación de las semillas, cabe mencionar que en estas ofrendas van acompañadas de otras semillas como de fríjol y calabaza, mejor conocido como la chilacayota, que también acompañaran en la siembra.

Según esto es parte de la repetición de los modelos divinos Eliade Mercea “Todo ritual tiene un modelo divino, un arquetipo… se considera que los actos religiosos han sido fundados por los dioses, héroes civilizados o antepasados míticos. El hombre no hace más que repetir el acto de la creación; su calendario religioso conmemora en el espacio de un año todas las fases cosmogónicas que ocurrieron en el origen”(20).

Primer barbecho. Para la preparación del suelo estos se clasifican en dos; la primera se realiza a los suelos que descansan una o dos temporadas, estas se realizan a finales del mes de octubre, cuando llegan las últimas lluvias de la temporal, y la otra se realiza a principios del mes de diciembre en la parcela donde se recogió la última cosecha. Es importante mencionar que en estos tiempos ya casi no se práctica la rotación de parcelas, es decir, ya no se deja descansar el terreno como se hacía anteriormente. Puede tener varias explicaciones, pero con la anticipación de que se necesita mayor estudio, uno es por que ya no hay tierras laborables y la cantidad de cosecha disminuye, aunque se le agregue fertilizante. Los comuneros dicen “el tiempo ha cambiado, algo esta pasando en el clima y en el suelo, es mucha presión a la tierra.”

Segundo Barbecho. Esta se realiza a partir de enero y febrero, justo cuando se acerca la época de la siembra. Es importante mencionar que estos dos barbechos se realizan en diferentes fechas, de acuerdo al microclima donde el comunero tiene su parcela, cabe mencionar que siempre se empieza por la parte más alta, aproximadamente a 2500 msnm. hasta los 1200 msnm, en esta última se puede sembrar dos veces al año.

Siembra. Esta se realiza a partir del mes de febrero en la parte más alta y hasta terminar en el mes de abril en la parte mas templada de la comunidad(21). La siembra es el acto de la repetición de la creación divina, ya que las semillas son “purificadas” con sangre de ave, mezcal y cigarro antes de ser sembrado.

Las diferentes semillas se siembran en diferentes ubicaciones. Desde la parte alta hasta abajo encontramos las amarrillas, rojas, pinto (azul marino y blanco) y por ultimo los blancos, aunque esta clasificación que estoy haciendo es “ojo de bueno cubero”, hace falta un mayor estudio para clasificarlo, ya que se van cambiando y mezclando. Para la siembra se colocan seis semillas de maíz acompañadas de una semilla de fríjol o chilacayote, la distancia de siembra es de metro y medio.

En la siembra es donde los comuneros realizan la mano vuelta, ya que la siembra se realiza en un solo día, y los anfitriones convocan a todos sus familiares, vecinos, compadres y comadres para que los ayuden a sembrar y posteriormente este apoyo se los devuelven cuando le toca sembrar su parcela la persona que esta prestando su servicio. La siembra implica la preparación de una comida especial, que consiste en el caldo mixe que se acostumbra a preparar en cualquier ceremonia de religiosa, pero con la única variable es en el tamal, que consiste en la mezcla de masa con fríjol entero, que simboliza la semilla de maíz y el fríjol que será sembrada.

Deshierve y escarda. Esta actividad se realiza una semana después de las primeras lluvias, con la finalidad de quitar las malezas y arrimar la tierra a la milpa, con el propósito de que se amarre bien y que pueda tener los suficientes nutrientes, es en esta etapa cuando los comuneros aplican el fertilizante, son pocas las personas que no lo aplican. Esto ha implicado la contaminación del suelo y la dependencia a este insumo.

Desespigue. Esta actividad aún no se sabe con claridad cuál la finalidad de quitarle la espiga a la milpa, es principio se tienen la creencia que es para que el maíz puede “pegar grano”, la espiga también se utiliza para alimento del ganado. Las primeras espigas se ofrendan en la iglesia como flores. Anteriormente, hoy casi ya no se hace, se molía la espiga con nixtamal para hacer las tortillas de espiga, y también sirve como alimento a las aves.

Los primero elotes son sagrados, se comete una falta a la deidad de la tierra cuando no se hace una ceremonia de agradecimiento a la naturaleza por los nuevos alimentos que ha proporcionado. Tan es así que el diecisiete de octubre se festeja el día del Rosario, donde el parroco de la comunidad bendice en una misa los primeros elotes.

Las mayordomas de la iglesia son los encargados de juntar los elotes que sean posibles para repartirlos al final de la misa, como símbolo de la renovación de la vida. Esta ceremonia religiosa católica tiene su contraparte con la ceremonia ayuujk que es ofrendar con sangre de ave los primeros elotes. Es en estos días cuando se preparan los tamales, tortillas y atoles de elote.

¿Y todo esto para qué?
Con esta pregunta nos remite a lo dicho al principio del presente escrito, los modos de vida de los pueblos mesoamericanos están vigentes, cada uno con sus peculiaridades. Por una parte, cabe agregar que estas formas de conocimiento, que no están profundizadas, se han ignorado, sino es que minimizado por parte de los técnicos agropecuarios que intentan mejorar los niveles de producción en el campo. Pero cada pueblo tiene un gran conocimiento sobre su contexto y lo ha racionalizado de forma particular, pero que siempre tiene un solo patrón, el respeto a la naturaleza.

Por otro lado, estas formas de conocimiento tienen que ser tomados en cuenta a la hora de implementar proyectos de desarrollo, que implica el reconocimiento de la multiculturalidad y las relaciones interculturales, parafraseando a Paulo Freire “nadie lo sabe todo, pero tampoco nadie ignora todo”, es así como se debe dar el reconocimiento a la interacción y el apoyo mutuo, es lo que nos plantea Villoro “el reconocimiento del derecho a la diferencia de pueblos y minorías no es más que un elemento de un movimiento más general que favorece la creación de espacios sociales en que todos los grupos y comunidades puedan elegir sus formas de vida, en el interior del espacio unitario del Estado”(22).

El hacer el análisis desde la cotidianidad, permite que podamos indagar y conocer las potencialidades de los oprimidos “el potencial subversivo y la pura diversión del juego de palabras van de la mano. El ingenio y el lenguaje figurado no sólo permiten la articulación de resentimientos y aspiraciones bajo condiciones de represión, sino también el análisis de conflictos e ironía ocasionadas por las diferencias de clase, raza, género y orientación sexual”(23)

Si una de las apuestas de la construcción de una “nueva sociedad” son las relaciones interculturales, es necesario trabajar mucho más en esta apuesta, porque los pueblos culturalmente diferentes han sido marginados y tienen una carga histórica de estigmatizaciones, que hacen que nieguen sus formas culturales de vida o modos de vida y cosmovisiones. Pero también es cierto, que implica una descolonización de nuestros pensamientos y sobre todo nuestros conocimientos, porque estamos tan acostumbrados a reproducir sin cuestionar modelos de pensamientos colonizantes e instrumentales. Tal como dice Renato Rosaldo “los intentos de un análisis social renovado por comprender la interacción de cultura y poder, requieren no sólo de experimentación en la escritura, sino de cambios en las normas de lectura. Mantener los viejos hábitos de lectura es asimilar nuevas formas de análisis social para la sabiduría convencional del periodo clásico. Por otro lado, si los lectores cambian sus prácticas, pueden recobrar ciertas obras escritas en el discurso regulador distanciado”(24)

Conclusiones
Más que una conclusión, intentaremos retomar los aspectos que nos parecen fundamentales aclarar, por un lado mencionamos que la cosmovisión es la forma de interpretación de la vida, expresadas en los modos de vida. Con la aportaciones teóricas retomados en este ensayo, acerca de la cultura y la cosmovisión, nos permite entender que es necesario tomar diferentes posiciones para hacer una construcción aproximada de lo que queremos estudiar o debatir, es este caso la cosmovisión es atravesada por el concepto de cultura, es así como en la comunidad de Tlahuitoltepec se recrea los modos de vida, manifestadas en este documento en el cultivo de la milpa.

Pero es importante retomar los debates teóricos que nos permitan vislumbrar las posibilidades de una construcción de alternativas, ante el embate de la globalización económica neoliberal, como es el caso de la multiculturalidad y la interculturalidad, que en un principio implica el reconocimiento de las diferencias en la diversidad. Este reconocimiento no implica que sea pasivo, es decir, existen los derechos humanos universales, que son necesarios para una convivencia sana, no perderlos de vista, ya que no se pueden pasar por alto en aras del respeto a la multiculturalidad y interculturalidad.

Es importante mencionar que estos conocimientos no solo han sido ignorados por los agentes externos que implantan procesos de desarrollo en las comunidades, sino que también por los mismos habitantes de las comunidades que mucho tiene que ver con la formación en académica, en donde se ha moldeado de cierta manera el pensamiento y así empezar a rechazar los conocimientos que no son científicos, entonces podemos decir que existe una doble resistencia tanto al interior como al exterior de la comunidad.

Notas Explicativas
(1) Esta relación armónica no quiere decir que todo es “amor y paz”, sino más bien es entender que todo esta relacionado con el todo, nada esta aislado, cualquier acto que se haga en un extremo del planeta, esta repercute en mayor o menor medida en el otro extremo. Es por eso que decimos que la tierra es una gran célula viviente, en la que hoy los organismos que la componen se están desequilibrando.
(2) Thompson, Jonh B. 1998. Ideología y Cultura Moderna. Teoría Crítica social en la era de la comunicación de masas. Universidad Autónoma Metropolitana. México D. F. Pág. 183.
(3) Referida a un proceso de desarrollo intelectual o espiritual: que aún en nuestros días se sigue usando: cuando se dice que la gente que tiene cultura son los que han accedido a espacios educativos o conocen la vida de diferentes sociedades, muchas veces estos se hacen para denigrar o estigmatizar a otros individuos y/o sociedades. Es el caso de las comunidades indígenas cuando se les ha etiquetado de carentes de cultura desde la colonia y hasta nuestros días, existen todavía ciertos grupos sociales que lo siguen pensando así.
(4) Entendida como el conjunto de diversos valores, creencias, costumbres, convenciones, hábitos y prácticas características de una sociedad particular o de un periodo histórico.
(5) Este se enfoca hacia los fenómenos simbólicos, y el estudio de la cultura se interesa esencialmente por la interpretación de los símbolos y de la acción simbólica.
(6) De acuerdo con ella los fenómenos culturales pueden entenderse como formas simbólicas en contextos estructurados; y el análisis cultural puede interpretarse como el estudio de la constitución significativa y de la contextualización social de las formas simbólicas.
(7) Entendida como las formas simbólicas han estado creciente e irreversiblemente atrapadas en procesos de mercantilización y transmisión que ahora poseen un carácter global.
(8) González Jorge A. 1986. Cultura (s). Universidad de Colima. Universidad Autónoma Metropolita. México D. F. Pág. 10.
(9) Entendida como la manera e interpretación del mundo.
(10) López Austín Alfredo. 1994. Tamoachan y Tlaloc. FCE. México. Pág.15
(11) Florescano Enrique. 1994. Memoria Méxicana, FCE, México, Pág. 113.
(12) La idea de lo sagrado tiene que ver con la visión de que la tierra es una reproducción sagrada de los dioses.
(13) Florescano. Enrique. Op. Cit. Pág. 125.
(14) Eliade Mircea. 1984. El mito del eterno retorno. Alianza Editorial. Emecé. Editores Buenos Aires, Argentina. Pág. 14.
(15) En Tlahuitoltepec la palabra Dios, se ha sustituido por el dador de vida
(16) Eliade Mircea. Op Cit. Pág. 14.
(17) Giménez Gilberto. 1998. Territorio, Cultura e Identidades. La región socio-cultural. Instituto de investigaciones sociales de la UNAM. Pág. 3.
(18) Floriberto Díaz Gómez. Sin fecha. En Rendón Monzón Juan José. 2003. La comunalidad: modo de vida de los pueblos indios. Tomo 1. CNCA. Dirección general de culturas populares. México. Pág. 97.
(19) Una interpretación que podemos mencionar, después de algunas reflexiones y sobre todo de las platicas con los ancianos de la comunidad, se realiza la primera ofrenda en la casa, porque ahí esta representada el núcleo familiar, representada con la matriz de la mujer, donde se duerme, se come y se convive, se hace ahí primero para que todos los males puedan salir junto con la ofrenda.
(20) Eleade Merecea. Op. Cit. Pág. 28 y 29.
(21) Cabe aclarar que esta variación de altura, lo estamos delimitando solamente lo que comprende el territorio de Tlahuitoltepec Mixe.
(22) Villoro, Luis. 1998. Del Estado Homogeneo al Estado Plural. En Estado Plural, Pluralidad de Culturas. Paidós Mexicano S.A. Universidad Nacional Autónoma de México. Pág. 59.
(23) Rosaldo, Renato. 1991. Cultura y verdad. Editorial Grijalbo, México, D. F. Pág. 174.
(24) Rosaldo, Renato. 1991. Cultura y verdad. Editorial Grijalbo, México, D. F. Pág. 170.

Referencias Bibliográficas
Díaz Gómez Floriberto. Sin fecha. En Rendón Monzón Juan José. 2003. La comunalidad: modo de vida de los pueblos indios. Tomo 1. CNCA. Dirección general de culturas populares. México.
Eliade Mircea. 1984. El mito del eterno retorno. Alianza Editorial. Emecé. Editores Buenos Aires, Argentina.
Florescano Enrique. 1994. Memoria Méxicana, FCE, México
Giménez Gilberto. 1998. Territorio, Cultura e Identidades. La región socio-cultural. Instituto de investigaciones sociales de la UNAM.
González Jorge A. 1986. Cultura (s). Universidad de Colima. Universidad Autónoma Metropolita. México D. F.
López Austín Alfredo. 1994. Tamoachan y Tlaloc. FCE. México.
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Thompson, Jonh B. 1998. Ideología y Cultura Moderna. Teoría Crítica social en la era de la comunicación de masas. Universidad Autónoma Metropolitana. México D. F.
Villoro, Luis. 1998. Del Estado Homogéneo al Estado Plural. En Estado Plural, Pluralidad de Culturas. Paidós Mexicano S.A. Universidad Nacional Autónoma de México.


 
 
 

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